Reiki y el niño interior

La mayoría de los problemas que tenemos como adultos tienen sus raíces en nuestra infancia. Esto no nos viene necesariamente a causa de una educación equivocada, más bien a causa de ignorancia por parte de nuestros padres. Hoy día, nosotros, adultos ya, seguimos en la mayoría de los casos, en el mismo camino, siendo ignorantes.

El niño recién nacido depende de sus padres para poder sobrevivir. Los primeros años de su vida son muy importantes para su desarrollo posterior de manera sana.

En muchos casos, a pesar de todo el Amor que sienten por el niño, los padres, por su comportamiento, pueden poner la base de unos problemas increíbles en la vida de este niño. Por ejemplo: un joven de 18 años temía que todo el mundo (amigos, compañeros, incluso hermanos) le engañaran. Sospechaba siempre que le "estaban tomando el pelo" y no paraba de decir: "no soy el tonto que ellos creen".

En realidad, no había nadie que pensara que el chico era un tonto. El había creado esta imagen de sí mismo y él era el único que creía en ella.

Con mucha paciencia y tratamientos de Reiki, hemos llegado a saber de dónde le venía todo: de pequeño, por la noche, su madre se quedaba con él hasta que se dormía. Una vez dormido, su madre salía del cuarto de puntillas, con mucho cuidado para que él no le oyera.

El subconsciente del niño lo ha grabado: al acostarse su madre estaba a su lado, al despertarse estaba solo. Conclusión: me está engañando.

Más tarde, el hecho de dejarlo en la casa de los abuelos para "unas 2 - 3 horas" y recuperarle después de 2 - 3 días, no ayudaron en nada a la situación. Los padres no sabían que el pequeño de 4 años "grababa" todo en su subconsciente: "no puedo tener confianza, me están engañando siempre".

De mayor, entre sus miedos, (y había muchos) ésta era la más fuerte.

A todo esto se añaden frases como: no vales para nada, no te mereces los juguetes que te he comprado, no tenemos dinero para tus fantasías, la vida es una lucha, etc.....

Cada una de estas frases pone la base a una cierta pauta que luego, de mayores, seguimos arrastrándola con nosotros.

Cuando empezamos un proceso de conocimiento personal nos sorprende a menudo quienes somos.

Descubrimos partes de nosotros que ni siquiera hemos pensado que existen allí. Este autoconocimiento es necesario para todos nosotros. Un practicante de Reiki empezará antes o después este proceso, ya que es algo del cual el Reiki se encarga siempre.

Se habla mucho de este "niño interior" y hay muchos libros publicados sobre este asunto. Yo me limitaré a decir que todos somos niños y, de repente, a una cierta edad nos volvemos adultos. En un periodo bastante corto tenemos que cambiar de comportamiento, manera de pensar, tenemos que adaptarnos a las normas de la sociedad para ser aceptados y considerados "normales".

¿Y el niño? El niño que de repente oye: "¡ya eres mayorcito, ya no puedes llorar!", "ya eres mayor, no puedes hacer esto, ni esto...".

Incluso una cosa tan tierna como un abrazo de madre delante de los compañeros puede ser vergonzoso porque "ya eres mayor".

Con otras palabras: como mayor no necesitas ternura, no hay emociones, no se tiene que sentir nada de lo que en realidad uno siente, sino hay que sentir lo que la sociedad, la escuela, etc. dicta. ¿Y qué ocurre?

Simplemente que nuestra parte de niño se queda allí, escondida en profundidad, con todos los problemas. La parte lógica, razonable de nosotros está "al mando" y el niño pequeño tiene que seguir allí callandito con sus emociones y sus miedos.

Y un día, durante un tratamiento de Reiki, o de un proceso de desarrollo personal, encontramos en un rincón de nuestro ser a este niño abandonado. Nos encontramos delante de nuestras emociones profundas, reconocemos nuestros miedos, y esta imagen sorprendente nos puede provocar aún más miedo, hasta caer en una depresión u otra enfermedad.

En estos casos el Reiki nos ayuda a vivir estos momentos, a comprender y aprender. El autotratamiento, el tratamiento en grupo, el tratamiento a distancia en el pasado (con el segundo grado) es una de las más sencillas y mejores maneras de resolver el problema. Gracias al Reiki, aprendemos a conocer y comunicar con este "niño" interior, dándole Amor y apoyándole siempre que lo necesita, asegurándole que a partir de ahora nuestra parte adulta está siempre a su lado, dándole la seguridad necesaria y haciéndole que se sienta a salvo - y así nosotros no sentiremos en paz, seguridad y armonía.

DORINA