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El Dualismo en lo cotidiano Vivimos
en conformidad con ciertas creencias, a veces profundamente enraizadas
dentro de nosotros mismos e inconscientes, que nos guían en este proceso
de creación continua que es la Vida. Según
estas creencias, creamos acontecimientos más o menos agradables y, la
mayor parte del tiempo ni siquiera nos enteramos de que ello proviene de
nosotros mismos. Una
de estas creencias es que “si no existiera el Mal, no seríamos capaces
de apreciar plenamente el Bien, y la vida sería aburrida”.
Esta idea tiene muchas facetas y matices, de las más anodinas a
otras que pueden tener consecuencias más serias. Ejemplo
anodino : Se dice que se aprecia mejor el buen tiempo después de una
tormenta : ejemplo más serio : el sufrimiento es necesario. No
soy un experto en dualismo, sólo observo los efectos de estas creencias y
se me ocurre que a pesar de que la idea de “la necesidad de los
extremos” sea generalmente aceptada, no significa necesariamente que sea
una idea correcta y sana para nosotros. Y
no puedo dejar de recordar que a lo largo de la Historia y en todas la
culturas han existido Maestros y filósofos que hablaron justamente de
ello : podemos crecer y evolucionar, sin tener que pasar obligatoriamente
por el sufrimiento. En
principio, cuando se trata del sufrimiento físico, la mayoría de la
gente está de acuerdo en que sería bueno estar siempre sanos, siendo la
enfermedad algo que nos afecta en primer lugar en nuestro cuerpo y que
conocemos a través de nuestros cinco sentidos. Y aún si cada vez más
gente acepta “trabajar” sobre sí para comprender y eliminar la
enfermedad, la causa profunda (o por lo menos una parte de dicha causa)
puede permanecer escondida en nuestro inconsciente. Es
la razón por la cual, antes de buscar causas kármicas (por ejemplo),
quizás sería interesante hacerse algunas preguntas para descubrir sus
propios mecanismos profundos: ¿Es la salud un derecho automático? ¿Es
un estado normal ser sano? ¿Tengo
derecho a ser amado(a) sin estar enfermo(a) o en una situación difícil?
¿Pienso que Dios me castiga mandándome una enfermedad? ¿Tengo
derecho, en general, de vivir en la abundancia y la armonía? En
otros ámbitos de la vida, la situación es aún más compleja : aceptamos
y nos convencemos de que el Hombre necesita los extremos : negro/blanco,
joven/viejo, bonito/feo, bueno/malo etc.
Todo ello no son más que ESQUEMAS y no NECESIDADES y la
mayor parte del tiempo no son más que ideas orientales entendidas de
forma equivocada, y adaptadas por cada uno a su sistema de creencias
personal. ¡Recordad
la canción “Imagine” de John Lennon! ¡Y
si el mundo viviera permanentemente en paz!
¡Y si no hubieran conflictos ni a nivel mundial entre países y
pueblos, ni a nivel personal entre seres humanos!
¡Y si todo el mundo viviera en la abundancia material! ¡Si las
relaciones entre personas estuvieran basadas únicamente en el respecto
mutuo y el Amor! ¡Si el Yo/Tu-Nosotros/Los Demás hicieran Uno!
¿Es utópico? De
momento Sí, precisamente porque pensamos que eso no puede existir. Porque
seguimos creyendo que la Ley que rige el mundo no puede ser otra que la
“Ley del más fuerte” en cualquier ámbito. Porque
seguimos pensando que la libertad individual no es compatible con la
libertad colectiva. Que la abundancia solo se la merecen algunos. Porque
creemos en la Separación. Que
Dios es caprichoso, etc. Pensar
así, es una Creación : ¡Vivimos
en el mundo que somos capaces de soñar! Sólo
con un poco de entrenamiento, podemos cambiar estos esquemas que no
benefician a nadie. Para empezar, basta con meditar un poco sobre este
asunto y tomar la decisión consciente de cambiar nuestra forma de pensar
y de ver la vida : es un buen método para expresar nuestra Intención. Podemos
también usar las afirmaciones positivas, sustituyendo por su contrario
las ideas que contienen una negación, una “imposibilidad”o unas
limitaciones, y que se refieren a los distintos ámbitos de nuestra vida. Lo
imprescindible es tomar conciencia de que la vida es un proceso de Creación
continuo, que creamos nuestra vida y que tenemos el potencial de crear una
vida mejor para nosotros mismos. La
idea del no-dualismo es importantísima, no tanto desde el punto de vista
filosófico como desde el punto de vista pragmático, de la vida
cotidiana. Al
combinar un trabajo personal sobre si mismo (el Reiki o cualquier otro
sistema de nuestra elección) con un trabajo de despertar la conciencia,
conseguiremos cambiar nuestra vida y también ayudar a los que nos rodean
a cambiar la suya. Lo
peor que podemos hacer, es no hacer nada, a pesar de la evidencia de que
las cosas no vayan bien. Gracias a más de 2000 años de Historia,
vemos que la idea del dualismo, de la necesidad del Mal para
apreciar el Bien, no es una idea sana.
¿Entonces, cuantos miles de años más vamos a esperar antes de
empezar a probar nuevas ideas creativas de Armonía? ¡Empecemos
con nosotros mismos, con el micro-cosmos en el cual vivimos nuestras vidas
cotidianas, y el Mundo entero cambiará! Nita |