Incondicionalidad y Reiki

 

A medida que avanzamos en el Reiki, descubrimos sus diferentes facetas: por un lado, está la imposición de manos con sus innumerables ventajas, y por otro, el desarrollo personal/espiritual que tiene como finalidad ayudarnos a mejorar nuestra vida diaria, a volvernos mejores e independientes y al mismo tiempo, a tomar consciencia de la unidad que existe entre todos nosotros.

Con el Reiki I, aparte de recibir la capacidad de canalizar y de utilizar la energía Reiki, uno de los elementos más importantes es aprender a pensar por uno mismo.

Cuando Mikao Usui definió el Reiki dijo que el 50% era representado por los ideales del Reiki (los 5 principios) y el otro 50% por la energía: meditación Gassho, Reiji Ho y Chiryo (tratamiento).

Justamente gracias a la puesta en práctica de estos cinco ideales, nuestra vida comienza a cambiar poco a poco y descubrimos que, no solamente tenemos el derecho de pensar por nosotros mismos, sino que también tenemos el derecho de obrar en armonía con estos pensamientos. El auto-respeto aumenta y, automáticamente, el respeto por los demás también. La relación, tanto con uno mismo como con los demás, cambia.

Para aquellos que no hayan comenzado todavía este proceso, esto representa el principio del camino espiritual.

Al cabo de cierto tiempo, llega el Reiki II con sus símbolos, la complejidad de su utilización y con sus posibilidades de trabajo casi infinitas. Pero la parte más complicada de este nivel es la de aprender la Incondicionalidad.

El destinatario principal del trabajo realizado con el Reiki II es siempre uno mismo, aunque con la posibilidad de ayudar también a distancia a otras personas. Pero, en cada uno de nosotros dormita un pequeño "San Bernardo" que nos impulsa a querer ayudar, no solamente a las personas que nos lo piden, sino también a las que nosotros creemos que lo están " pidiendo a gritos".

Por lo tanto, dentro del curso se insiste en que si una persona no pide que se le envíe energía a distancia, no se le envía.

El problema reside en que el ser humano tiene una tendencia natural (más o menos pronunciada) a la manipulación. No se trata de una puntualización cínica sino de la realidad: cada vez que intentamos (por diferentes medios) CONVENCER a alguien para que actúe según nuestras ideas, estamos manipulando, incluso cuando tenemos la impresión de que es por el bien de esa persona.

Por supuesto, tenemos el derecho de informar, incluso de sugerir, pero la decisión debería ser tomada por la persona implicada. Este principio se aplica igualmente a los tratamientos Reiki a distancia.

Los argumentos más utilizados para avalar este comportamiento suelen ser:

1)      El Reiki es Amor incondicional y no hace mal a nadie, al contrario.

2)      Si se reza por alguien es como enviarle amor incondicional (es decir, Reiki) y esto es válido ¿no es cierto?.

3)      "Los padres tienen el derecho de enviar Reiki a sus hijos - sin su conocimiento - ya que los padres no desean más que el bien de sus propios hijos.

En mi opinión, estos ejemplos no son más que verdades a medias y estos argumentos sólo serían válidos con una condición: que nosotros fuéramos realmente INCONDICIONALES.

A continuación revisaremos estos tres puntos desde una perspectiva más amplia:

1)Es cierto que el Reiki no hace daño a nadie, al contrario. Pero, ¿qué es del libre albedrío de la persona implicada? Según nuestro punto de vista, una persona que obra mal, elige obrar así. Para que comprendamos la validez de esta afirmación, nos basta con recordar cuántas veces personas bien intencionadas, nos han "comunicado" su desacuerdo con nuestras decisiones. Hemos pensado que no comprendían nada, que eran anticuadas, etc., y no hemos cambiado en nada nuestras decisiones. Y hoy, ¡qué contentos estamos de que ninguna de estas personas, utilizara Reiki en ese momento para intentar "ayudarnos"!

Enviar Reiki a una persona sin su consentimiento equivale a MANIPULAR.

2) La oración puede ser un instrumento muy poderoso, con la condición de que la persona que rece tenga fe. Cuanto más grande sea su fe, más eficaz puede ser su oración. Sin embargo, no todas las oraciones son concedidas. ¿Es que Dios es caprichoso? ¿Verdaderamente elige las personas  que necesitan ser ayudadas? En mi opinión, con estas preguntas estamos atribuyendo al pensamiento divino nuestras limitaciones mentales humanas. Entonces, ¿cuál podría ser la diferencia entre una persona que tiene fe y que reza a Dios para ayudar a alguien y una persona que envía Reiki a distancia, teniendo en cuenta que ninguno de los dos pide permiso a la persona implicada?

Por un lado, está el tema ENERGIA: En la oración, la cantidad de energía recibida por el destinatario depende de la fe de la persona que reza, mientras que en el Reiki, la fe no tiene importancia; gracias a los símbolos, el envío tiene lugar en un 100%.  Puede ser que te haya sucedido que, sin haberlo pedido, hayas recibido Reiki por parte de alguien y que no hayas sabido interpretar esa sensación extraña que de repente te ha embargado. Resultado: esto te ha contrariado más que ayudado.

Por otro lado, está el tema INTENCION: La persona que reza, incluso si muchas oraciones no son incondicionales, remite su demanda a las manos de Dios. Si la oración es aceptada o no, depende de la discreción de Dios, y la persona en concreto, acepta su decisión. Este sería, más o menos, un caso de abandono a la Voluntad Divina.

Pero la persona que hace Reiki, entra dentro más bien de la voluntad personal, aunque a menudo sea una actitud inconsciente. Sabe que el Reiki a distancia es eficaz y QUIERE que todo suceda según sus deseos.

Casi todos los practicantes de Reiki conocen las "palabras clave" que se añaden al final de toda afirmación positiva: " que sea lo mejor para esta persona y en armonía con el Universo". Pero, a pesar de añadir sistemáticamente estas palabras, si en algún lugar de nuestro espíritu existe un deseo de mejorar la situación de la persona implicada según nuestros puntos de vista, no estamos siendo incondicionales.

4)      Y, ¿la incondicionalidad de los padres?

Esta incondicionalidad cesa en el momento en que el niño, todavía bebé, da sus primeros signos de comprensión. A partir de este instante, el amor de los padres ya no es incondicional: se hará todo para educar a este niño, para responder a las expectativas y deseos de los padres, de la familia, de la sociedad, etc. Y en este proceso de educación, a priori positivo, el libre albedrío y el discernimiento de este ser en plena evolución "queda en estado latente" porque debe responder a los estímulos recibidos. Aparentemente las intenciones de los padres son buenas; en realidad, ¡se desea hacer una copia mejorada de uno mismo!

Desgraciadamente no existe la receta ideal "Cómo educar a sus hijos" y cada uno hace verdaderamente lo que mejor puede. No obstante, sería bueno recordar que los padres (los educadores en general) se encuentran ellos mismos en un proceso de educación continuo y permanente. Y de la misma manera que nosotros intentamos aprender a pensar por nosotros mismos, a llamar a nuestro discernimiento y libre albedrío, nuestros niños (pequeños y grandes) necesitan aprender esto igualmente; y cuanto antes, mejor.

Entonces, antes de enviar Reiki a nuestros hijos, estaría bien preguntarse cuál es la verdadera razón de este gesto. ¿Es porque consideramos que no actúan bien y que "necesitan" nuestra ayuda o es para enviarles incondicionalmente luz, energía y amor para que puedan llevar su vida tal y como se la propongan?

Sólo hay una situación en la que podemos mandar Reiki sin el permiso del destinatario: cuando nos es físicamente imposible tomar contacto con él debido a un accidente, a que está  hospitalizado, en coma, perdido en el monte, etc. Pero, incluso en esta situación, es necesario tomar ciertas precauciones.

(Si no sabes como actuar en una situación de este género, tendremos el placer de enviarte la información por escrito: manda un sobre con tu dirección y con un sello al Centro Reiki FORUM).

Para concluir, "un pequeño apunte ": la ley universal que dice "recogemos lo que sembramos" se aplica en todos los aspectos de la vida. Incluso si nuestras intenciones son buenas, si intentamos manipular, en respuesta, alguien intentará manipularnos a nosotros.

Incondicionalmente vuestro,

 

Nita