|
Un asunto de tiempo Uno de los aspectos que preocupa a los practicantes de Reiki es el tiempo que se requiere para dar(se) un tratamiento de Reiki. Para mucha gente parece imposible encontrar 1 hora diaria. Digo "parece" porque en realidad no lo es; como con todo lo demás también este asunto del tiempo depende de cómo elegimos vivirlo. No es el momento ni el lugar adecuado para entrar en filosofías sobre la noción del tiempo; lo han hecho muchas personas antes que yo y, seguramente, lo harán muchas otras. Yo, simplemente quiero compartir una experiencia propia con la esperanza de que va a servir también a otros. A finales de octubre tenía clases de Reiki en Tenerife durante una semana entera, y mi "problema" era exactamente este: el tiempo. ¿Cómo hacer para comunicar toda la información de I Grado de Reiki en sólo dos días? ¿O cómo encontrar tiempo para visitar un poco esta isla maravillosa con sus habitantes no menos maravillosos? La frase "¡Qué pena que no tenemos tiempo para…!" se repitió a lo largo de los días y es que, en general, parece ser que no tenemos tiempo para nada o para casi nada. (Esto de "nada" es otro tema que me gustaría abordar pero en otra ocasión). Y así, llegando al fin de semana, me despierto el sábado por la mañana preguntándome por qué siempre afirmamos "no tengo tiempo" cuando todos sabemos la fuerza que tienen las afirmaciones. Entonces, empecé a decirme: "Tengo todo el tiempo necesario para todo lo que quiero hacer y un poco más." Lo decía sonriendo y empezó a gustarme "el juego" y continué afirmando y, además, añadiendo…"Yo y todos los demás". Llegué al curso y me olvidé del tema. Sin embargo, el sábado por la noche me doy cuenta que son las ocho y que ya hemos acabado con todo el programa previsto para ese día; incluso nos sobra tiempo para charlar un poco de todo. Antes de dormirme afirmé una vez más lo mismo. "Tengo todo el tiempo necesario y un poco más, yo y todo el mundo que lo necesita". ¡Cuál fue mi sorpresa cuando el domingo por la mañana en el momento de compartir una de las chicas comenta! : "No he notado muchos cambios pero hay una cosa curiosa, me parece que todo va muy lento, que el tiempo se para. Es muy curioso, pero desde esta mañana he hecho muchas cosas y ¡todavía me ha quedado una hora antes de venir al curso!. Otros participantes compartieron la misma sensación, como si todo fuera a cámara lenta. El domingo terminamos a las ocho menos cuarto, (lo que "normalmente" nunca ocurre en un curso de Reiki I) y de nuevo hemos tenido todo el tiempo de charlar, e incluso de tomar algo juntos antes de despedirnos. La "guinda" del asunto fue la conversación telefónica con mi pareja(a unos 2.000 km. de distancia), la cual me comunica su alegría porque ha tenido todo el tiempo necesario con su grupo de alumnos de Reiki, a pesar de la gran cantidad de información que tenía que comunicar. Conclusión: ¡Funciona! Como todas las afirmaciones, ¡esta también funciona! Seguramente, habrá gente que diga: "…pero es vivir en la ilusión de tener tiempo". A lo mejor sí, pero ahora se trata de elegir entre esta ilusión (que me hace sentir bien porque tengo el tiempo necesario para todo lo que quiero hacer) o la otra en la que no tengo tiempo para nada (y que me hace sentir frustrada y estresada). También se trata de prioridades, elegir entro lo que es más importante en este momento para mí. La elección puede resultar difícil al principio pero con un poco de…tiempo se hace casi automáticamente; siempre y cuando nos acordemos que podemos tener todo el tiempo que necesitamos para todo lo que queramos hacer. No cuesta nada afirmar con una simple frase, ni siquiera… tiempo.
Dorina |