Un pensamiento feliz Hablando recientemente con un amigo canadiense sobre nuestras respectivas prácticas de Reiki, me hizo partícipe de una pequeña "astucia" que él utiliza. La encuentro tan genial que ahora siento que es mi turno para compartirla con vosotros: Una vez instalado en la mesa de masaje, la persona que recibe el tratamiento debería pensar en algo bonito, tener "un pensamiento feliz", por lo menos durante los primeros minutos. Después, si la persona lo desea, puede empezar a recitar interiormente una afirmación positiva que habrá concebido con anterioridad, una oración, etc. o simplemente, continuar con su pensamiento feliz. El hecho de empezar por un pensamiento feliz le ayudará a elevar su tasa vibratoria. Sabemos que las energías de del mismo tipo se atraen entre ellas y pensando en algo bello, generoso, la persona al mismo tiempo que se sentirá mejor, será más receptiva a la energía Reiki. Esto funciona maravillosamente bien y no es extraño que la persona "se vea" de repente a ella misma mucho más claramente, que comprenda cuál es la solución a su problema actual. Hay incluso una especie de guía que se manifiesta claramente, y que cada uno va a interpretar a su manera. Para algunas personas, esta interpretación puede ser muy importante: ¿de dónde viene esta guía?. No obstante lo que me parece todavía más importante es que por un gesto voluntario (el pensamiento feliz), gracias a la manifestación de su INTENCION, la persona contribuye de una forma consciente en su propio proceso de autocuración. ¡Haz la prueba también con tu autotratamiento! ¡Merece la pena! Gracias a mi amigo de Quebec y gracias a todos los que nos ayudan en nuestro camino de aprendizaje.
Nita |