Sólo por hoy gano mi vida honestamente

 

Llegando al cuarto ideal de Reiki, el suspiro de alivio se deja oír a los cuatros vientos: no robo, no mato, no miento (sólo ”pequeñitas” mentiras sin importancia) así que, por lo menos, este ideal no me cuesta ningún trabajo especial. Esto está muy bien pero se trata más bien, en primer lugar, de tomar conciencia de nuestra propia integridad, de ser honestos con nosotros mismos. ¿Cuántas veces, cuando se nos pregunta una cosa o se nos pide que hagamos una cosa, decimos “sí” pero pensamos “no”?. ¿Cuántas otras veces pensamos una cosa, decimos otra y sentimos otra? Si lo analizamos un poco, nos daremos cuenta que pasamos días enteros comportándonos de esta manera, sin ser conscientes de que, actuando así, se produce un conflicto interior entre las distintas partes de nuestro ser dando como resultado un desequilibrio a nivel energético que, a su vez, entraña (encadena) un malestar sea cual sea el campo donde se instale: mental, emocional, incluso, a veces, físico. ¿Por qué lo hacemos? En ocasiones porque tenemos miedo de herir a la persona si decimos No; en otras porque dependiendo de las circunstancias, nos parece que no hay elección!

Por ejemplo, en el trabajo se nos pide un día que nos quedemos después de la hora porque hay algo urgente para entregar. Lo que tenemos que integrar es que SIEMPRE podemos elegir sea cual sea la situación; en todo momento elegimos lo que estamos haciendo y cada elección tiene unas consecuencias. En el ejemplo de arriba, imaginemos que elegimos No quedarnos para efectuar ese trabajo urgente. Habría, por lo menos, dos posibles consecuencias: el enfado del jefe o, aún peor, encontrarnos en la calle; al fin y al cabo con tanto paro sería fácil sustituirnos, ¿no?

¿Qué hacemos? ¿Nos enfrentamos con el enfado? ¿Podemos permitirnos que nos echen? En nosotros está el poder ELEGIR y si consideramos bien las consecuencias, podremos hacer la elección correcta para nosotros, sin tener que echar la culpa a nadie de lo que pase en nuestras vidas. Claro está que se necesita un poco de paciencia para cambiar, ningún cambio es fácil y unos requieren más tiempo que otros dependiendo también de nuestro deseo de cambiar. Hay personas que afirman no poder decir NO cuando se les pide algo, aunque les desagrade el SÍ. Detrás de cada “No puedo” se esconde un “No quiero”.

 

Encontramos cualquier excusa para justificarnos y no es necesario ya que la explicación es muy sencilla: mientras que a nosotros nos cueste aceptar un No de otras personas, tampoco lo vamos a poder decir aunque lo pensemos. La próxima vez que alguien os conteste con un NO rotundo, coged 3 segundos para observar qué se siente. Tal vez sea enfado, tristeza o directamente rechazo. Pues bien, intentad pensar que este No es una simple palabra formada por una consonante y una vocal y veréis cómo, de repente, se le quita importancia a este NO que tanto molesta a todos cuando lo recibimos o cuando lo “ofrecemos”. La tranquilidad interior que sentimos cuando empezamos vivir de manera honesta con nosotros mismos, vale la pena el esfuerzo.

No puedo terminar este artículo sin contar la pequeñita historia que mi Maestro de Reiki utilizaba para ilustrar mejor el ideal ¡Gana tu vida honestamente!

“Una pareja pasa una noche en un hotel y por la mañana baja para desayunar; se sientan en una mesa y enseguida descubren, al lado de una de las sillas, un maletín. Como no había nadie más se dan cuentan que se le habrá olvidado a alguien. Lo abren para ver si encuentran algo que les pueda indicar a quién pertenece. ¡Cuál fue la sorpresa cuando ven el contenido del maletín: una importante suma de dinero! No tienen ninguna duda de lo que deben hacer y entregan el maletín de inmediato en la recepción del hotel. Casi al mismo tiempo, un taxi para delante del hotel y un señor con cara de desesperación entra corriendo dirigiéndose a la recepción. Al encontrar su maletín, la alegría y el alivio del pobre hombre son más que evidentes, además de su sorpresa al encontrar gente tan honesta, cosa poca frecuente hoy en día, según su opinión. Entusiasmado, propone a sus benefactores una entrevista en el programa local de televisión para darles las gracias públicamente. Pero cuál fue su sorpresa cuando, tartamudeando un poco, el hombre le explica que no quieren aparecer juntos en semejante programa ya que sus respectivas parejas no saben nada de su relación y, por supuesto, aún menos de la noche pasada en el hotel”

 

No sé si es una historia basada en hechos reales o no; simplemente sé que nos invita a una pregunta: hasta qué punto vivo mi vida honestamente y qué representa para cada uno nuestra propia integridad.

 

Dorina